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Consejos útiles y prácticos para reducir riesgo de
contraer cáncer
Alcohol, tabaco y obesidad son los tres factores
claves que más inciden en el riesgo de contraer el
cáncer. Todos los estudios clínicos y las
evidencias epidemiológicas de organismos
internacionales de referencia coinciden en que una
vida saludable basada en la práctica de ejercicios
físicos y una alimentación balanceada y sana –que
evitan el estrés– son importantes para reducir el
peligro de contraer la enfermedad.
por Pedro Gómez Silgueira
1. Alimentación con base en vegetales
Las frutas y verduras son lo mejor y hay que
consumirlas diariamente como fuente de vitaminas y
minerales. Protegen realmente frente al riesgo de
una gran variedad de cánceres como el de esófago,
estómago, colon, recto y páncreas.
Consumiendo vegetales estamos incorporando al
organismo gran cantidad de micronutrientes como
los “antioxidantes” que luchan contra los
peligrosos radicales libres. Como ejemplos de
antioxidantes citamos los beta-caroteno (se
encuentra en la zanahoria, remolacha, espinacas,
berro, brócoli); el licopeno (tomate, sandía);
cianidina (manzanas, uvas). El ajo contiene
alicina y su poder anticanceroso es bastante
conocido. Se recomienda comerlo crudo, pues al
cocinarlo pierde el 90% de sus beneficios para el
organismo.
Los cítricos se recomiendan siempre, pues eliminan
el Helicobacter pylori causante de úlceras que
pueden derivar en cáncer de estómago, dicen
estudios de la Universidad de Harvard. Además un
alto nivel de Vitamina C en la sangre reduce el
riesgo de bacterias que producen tumores
digestivos malignos. Comer plátanos también se
asocia a la reducción del peligro de cáncer renal.
2. Menos grasas
Tener un peso normal, según la norma del
índice de masa corporal, es fundamental: esto
implica consumir menos grasas.
La obesidad es un factor de riesgo muy gravitante
en el desarrollo del cáncer, aparte de otras
enfermedades crónicas como la diabetes, la
hipertensión arterial o los problemas
cardiovasculares, primera causa de muerte en
Paraguay.
El consumo exagerado de grasas se asocia a ciertos
tipos de cáncer como el de colon, próstata,
páncreas, mama, endometrio, riñón y esófago.
3. No al tabaquismo
Que fumar produce cáncer está escrito en todas
las cajetillas de los cigarrillos. El problema
está en que poco o nada importa al fumador, que es
el más propenso a desarrollar cáncer de pulmón,
aunque también podría llevar a otros tipos de
cánceres como de boca, laringe y esófago;
estómago, próstata y colon. Se estima que entre un
25 y 30% de muertes por cáncer están relacionadas
con el tabaco. Esto significa 5 millones de
fallecimientos en el mundo cada año.
“El tabaco es el único producto de consumo legal
que mata cuando es utilizado como lo recomienda el
fabricante”, es decir fumándolo, advierte la
Organización Mundial de la Salud (OMS).
4. Limitar el alcohol
El Código Europeo Contra el Cáncer reduce a
dos las bebidas al día para los hombres y una para
las mujeres.
El exceso de alcohol predispone a contraer
cánceres en el tracto respiratorio y digestivo y
acelera el proceso del desarrollo de la enfermedad
con la afluencia de otros factores como el
tabaquismo.
Se estima que a mayor consumo de alcohol existe un
riesgo mayor de desarrollar cáncer de la cavidad
oral, faringe, esófago y laringe. También se
relacionan al consumo del alcohol con los cánceres
de hígado, recto, páncreas y mama.
Esto sin contar obviamente la gran influencia que
tiene el alcohol en los accidentes de tránsito en
nuestro país.
5. Menos carne roja
Disminuyendo el consumo de carne roja evitamos
grasas. En contrapartida, debemos consumir más
carne magra, pollo sin piel, pescados. Las células
cancerígenas se desenvuelven en un ambiente ácido
que se propicia con las carnes rojas.
Según informes del John Hopkins Hospital “la carne
roja también contiene antibióticos para el ganado,
hormonas de crecimiento y parásitos, todos
dañinos, especialmente para una persona con
cáncer”.
6. La sal
Muchas sales, especialmente las de mesa,
contienen sustancias cancerígenas que se utilizan
para blanquearlas. Es mejor optar por sales
marinas u orgánicas.
7. Consumir menos alimentos azucarados
El azúcar es un alimento estimulante del
cáncer. Al eliminar el azúcar se elimina un
alimento que fortalece la proliferación de células
cancerígenas. Los sustitutos del azúcar que
contienen aspartamo son dañinos, por eso es mejor
utilizar productos naturales. Un buen sustituto
del azúcar es la miel de abeja o la melaza,
tampoco en exceso.
8. Sobre los embutidos y ahumados
Reducir el consumo de alimentos en salazón,
vinagre y ahumados es una recomendación de la
Sociedad Americana de Oncología (ASCO).
La Sociedad Vegetariana Británica señala que las
carnes curadas con sal contienen nitratos y
nitritos que se han relacionado con el cáncer. Los
alimentos ahumados contienen varias sustancias
químicas cancerígenas semejantes a las que se
encuentran en el humo del cigarrillo.
Las dietas ricas en grasas provenientes de las
carnes aumentan la producción de ácidos biliares
cancerígenos en el intestino grueso. El consumo de
salchichas, chacinados elevan el riesgo de cáncer
de páncreas.
9. La cocción adecuada
A la hora de cocinar los alimentos se deben
preferir los hervidos, asados y hechos al vapor.
La vaporización de vegetales durante tres a cuatro
minutos ayuda a preservar sus valores
nutricionales y alimenticios y mejora su poder
combativo de enfermedades cancerígenas.
Si bien las carnes a la parrilla reducen el nivel
de grasas y calorías, hay que tener cuidado con
las elevadas temperaturas del fuego que pueden dar
lugar a formación de sustancias llamadas
heterocíclicos que fomentan la presencia del
cáncer. Se debe esperar que el carbón esté bien
encendido antes de cocinar los alimentos. Tampoco
deben ser sobrecocinados exageradamente, sino en
su punto.
Si hay que freir los alimentos es preferible el
aceite de oliva o vegetal, así como para aliñar
ensaladas y otros platos.
10. La soja protege
Según la Unión Vegetariana Internacional, en
Japón y China la baja incidencia del cáncer de
colon y mama ha sido asociada al gran consumo de
la soja.
Se puede consumir soja en productos como el tofu y
la carne de soja.
Los enfermos de cáncer deben sustituir la leche,
que produce en el cuerpo flemas que alimentan el
mal, por la leche de soja.
11. Sobre suplementos nutritivos ¿qué hay?
El Fondo Mundial para la Investigación del
Cáncer recomienda obtener los nutrientes que
requiere el organismo de los alimentos mismos. Los
suplementos nunca reemplazan a una dieta
saludable. Para esta organización los suplementos
nutritivos, tan de moda, por lo tanto no son muy
efectivos en prevención.
No obstante, para las personas con cáncer, los
suplementos alimenticios ayudan a construir el
sistema inmune (antioxidantes, vitaminas,
minerales, ácidos esenciales) y contribuyen a que
el propio organismo genere células que destruyen
las células dañadas, no deseadas o innecesarias.
12. Incluir más fibras
Frutas, verduras, cereales integrales y las
legumbres son fuente importante de fibras para el
organismo. En la dieta las fibras son beneficiosas
y protectoras frente al cáncer colorrectal y de
mama, entre otros tipos.
La fibra ayuda a reducir el tiempo entre la
ingestión y la eliminación de materiales de
desecho del organismo, por eso reduce la presencia
de sustancias cancerígenas en el intestino.
13. Ejercicios físicos
La actividad física habitual ayuda a proteger
la salud en forma integral.
Entre unos 30 a 45 minutos al día son perfectos
para mantener un cuerpo sano y alejar cualquier
tipo de enfermedad reduciendo los riesgos de
cáncer. Los ejercicios además ayudan al corazón,
al sistema respiratorio y al sistema digestivo.
14. Los lácteos
El calcio es un buen aliado en la dieta “anticáncer”.
Es fundamental para prevenir el cáncer de colon y
de huesos.
Lo aconsejable es una dieta rica en lácteos, pero
siempre bajos en grasas.
Una dieta saludable
En resumen una dieta saludable, según las
Guías Alimentarias del Departamento de Agricultura
de los Estados Unidos (pirámide alimentaria), debe
contener:
Principalmente frutas, verduras, granos integrales
y productos lácteos de bajo contenido en grasas (lights).
Incluye en la alimentación carnes magras, aves de
corral, pescados, legumbres, huevos y frutos
secos.
Pocas grasas saturadas, grasas trans, colesterol,
sales (sodio) y azúcares agregadas.
LAS CLAVES
Los radicales libres y los antioxidantes
Los radicales libres son partículas altamente
reactivas que originan diversos tipos de
enfermedades, entre ellas varios cánceres. Aunque
son partes esenciales del metabolismo se forman
como resultado de la oxidación en el cuerpo, como
producto del alcohol, el estrés, la contaminación
del aire, contacto con pesticidas, drogas,
químicos, etc.
Cuando su presencia excede los valores tolerables
por el organismo se desencadena una serie de
distorsiones como destrucción de células, mutación
de células malignas, desarrollo de tumores,
inflamaciones.
Una protección natural contra ellas son los
antioxidantes que las combaten y se encuentran en
la dieta vegetariana, asegura la Sociedad
Vegetariana Británica.
Son fuentes de antioxidantes los betacarotenos
(verduras verdes, amarillas, rojas y anaranjadas),
vitamina C (frutas cítricas y verduras), vitamina
E (cereales, frutos secos, semillas, perejil,
brócoli, espárragos), selenio (cereales de grano
entero, germen de trigo y salvado, cebollas, ajo y
champiñones).
LAS CIFRAS
Según datos de la Organización Mundial de la
Salud, el cáncer es una de las principales causas
de muerte en el mundo. Cada año las cifras rondan
los 7,6 millones de fallecidos por causa del
cáncer y 12,7 millones de diagnóstico de nuevos
casos.
A nivel mundial un 12 a 13% de todos los
fallecimientos son por cáncer, de los cuales un
68% se da en los países de baja y mediana renta
(subdesarrollados).
El cáncer es la segunda causa de muerte en el
Paraguay, después de las enfermedades
cardiovasculares, con una incidencia del 15% de
muertes registradas (con causa definida y
asistencia médica).
Y la principal causa de muerte debida al cáncer en
Paraguay es el de cuello uterino, que afecta cada
año a unas 1.300 mujeres. Luego sigue el cáncer de
pulmón, que mata a unas 1.000 personas cada año.
Las cifras podrían ser más debido al subregistro
existente.
¡Ojo con los plásticos!
Según el Hospital John Hopkins de Baltimore,
considerado el número uno de los Estados Unidos,
el plástico produce gran cantidad de dioxinas, que
son sustancias cancerígenas.
Por eso las siguientes recomendaciones:
- No utilice plásticos ni envoltura de plástico en
el microondas.
- No ponga botellas plásticas en el congelador.
- En lugar de plásticos para la cocción de
alimentos se recomienda utilizar envases de
vidrio, pyrex o cerámicos.
- Las envolturas plásticas cuando se utilizan en
alimentos para cocinar en el microondas son
peligrosas. Es mejor utilizar en su reemplazo el
papel toalla. |